En cualquier máquina JCB, desde una 3C hasta una JS220, la bomba hidráulica es la que convierte la potencia del motor en la fuerza que mueve el brazo, la pala, los estabilizadores y en muchos casos hasta la dirección. Cuando empieza a fallar, la máquina entera se vuelve más lenta y menos precisa.
La bomba toma aceite hidráulico del tanque y lo empuja a presión hacia los cilindros y motores hidráulicos de la máquina. Esa presión es la que genera la fuerza para levantar, empujar o girar. Si la bomba pierde eficiencia, esa fuerza cae aunque el motor esté funcionando perfectamente.
Los síntomas más comunes que vemos reportados por clientes que después terminan cambiando la bomba:
Depende del tipo de falla. Un sello externo dañado a veces se puede reparar con un kit de sellos específico. Pero si el desgaste interno ya afectó los engranajes o pistones de la bomba, la reparación deja de ser rentable frente al costo de una bomba nueva — y el riesgo de que vuelva a fallar en pleno trabajo es alto.
Lo más importante es mantener el aceite hidráulico limpio: un filtro de tanque hidráulico tapado o aceite contaminado con partículas es la causa número uno de desgaste prematuro en bombas. Revisar el nivel y el estado del aceite cada tantas horas de uso es la forma más simple de evitar un cambio de bomba antes de tiempo.
Trabajamos con bombas hidráulicas para toda la línea JCB — 20/925579, 333/G5390 y otras referencias según el modelo. Si no estás seguro de cuál necesitás, mandanos el modelo de tu máquina y te ayudamos a identificar la pieza correcta.